Tejidos y cuidado
Cada cuánto lavar la ropa: guía prenda por prenda
¿Cada cuánto hay que lavar la ropa? Pautas para vaqueros, jerséis, sujetadores, camisas, trajes y abrigos, y trucos para airear y limpiar manchas sin lavar.
Número 01Otoño 2026
Cómo lavar un jersey de lana a mano o en lavadora sin que encoja ni se deforme: temperatura del agua, detergente, secado en plano, bolitas y cómo guardarlo.
Para lavar un jersey de lana sin que encoja, usa agua fría o tibia (como mucho unos 30 °C), un detergente específico para lana y la menor fricción posible: déjalo en remojo unos minutos, apriétalo con suavidad, acláralo en agua a la misma temperatura, retira el agua envolviéndolo en una toalla y sécalo en plano, lejos de cualquier fuente de calor. En la lavadora, usa solo el programa de lana o de lavado a mano con un centrifugado bajo, y únicamente si la etiqueta permite el lavado a máquina.
La lana es resistente y repele los olores de forma natural, de modo que un jersey bien cuidado puede acompañarte durante muchos años. La mayoría de los jerséis estropeados lo son por un único error: calor combinado con movimiento. Así es como se evita.
La etiqueta es la instrucción más importante. Fíjate en estos símbolos:
| Símbolo | Qué significa para tu jersey |
|---|---|
| Cubeta con una mano | Solo lavado a mano |
| Cubeta con 30 y dos barras | Lavado a máquina en un programa muy delicado, máximo 30 °C |
| Cubeta tachada | No lavar en casa; limpieza profesional |
| Cuadrado con línea horizontal | Secar en plano |
| Cuadrado con círculo tachado | No usar secadora |
¿No tienes claro qué significa un símbolo? Consulta nuestra guía de símbolos de lavado.
Las fibras de lana tienen una superficie escamosa. Cuando el agua caliente, la fricción y la presión actúan sobre ellas, las escamas se enganchan unas con otras y las fibras quedan trabadas para siempre. Es lo que se llama afieltrado, y deja el jersey más pequeño, más grueso y más rígido.
Lo provocan tres cosas:
Algunas lanas reciben un tratamiento para poder lavarse a máquina, pero incluso así conviene elegir un programa delicado. La lana sin tratar, el cachemir y la alpaca son las que más cuidado necesitan. Si quieres saber más sobre las distintas fibras de origen animal, echa un vistazo a la guía de tipos de tejidos.
Necesitas un barreño o un lavabo limpio, detergente para lana y una o dos toallas grandes.
Solo si la etiqueta lo permite.
| Usa | Evita |
|---|---|
| Detergentes indicados para lana o prendas delicadas | Detergentes en polvo convencionales con enzimas potentes, que pueden dañar las fibras proteicas |
| Fórmulas suaves de pH neutro | Lejía de cualquier tipo |
| Dosis pequeñas | Demasiado detergente, que cuesta aclarar |
La lana y la seda son fibras proteicas; por eso las enzimas diseñadas para eliminar manchas de origen proteico pueden debilitarlas con el tiempo.
La lana necesita lavarse con menos frecuencia que el algodón. Entre puesta y puesta:
Un ritmo razonable es lavarlo cuando esté visiblemente sucio, tenga manchas o ya no huela a limpio, y antes de guardarlo para el verano.
Las bolitas son pequeños nudos de fibras enredadas que se forman donde el tejido roza: bajo los brazos, en los costados, en los puños. Son normales, sobre todo en lanas suaves de hilado flojo y en el cachemir, y suelen disminuir pasados los primeros meses, a medida que las fibras sueltas van saliendo.
Usar un programa normal. La agitación y el centrifugado de un programa estándar son la principal causa de afieltrado en la lana lavada a máquina.
Agua caliente «por higiene». La lana no necesita agua caliente para quedar limpia, y el calor es precisamente lo que la encoge.
Retorcer. Deforma las fibras mojadas. Mejor presiona y enrolla en una toalla.
Secar sobre el radiador o al sol. El calor directo puede encoger, endurecer o amarillear la lana.
Colgar el punto mojado. El peso del agua alarga el jersey y deforma los hombros.
Un jersey de lana tratado con delicadeza puede quedarse en tu armario muchas temporadas, lo que reduce su coste real. Si dudas entre un jersey de acrílico más barato y uno de lana, la calculadora de coste por uso te permite compararlos, incluido el pequeño gasto anual en detergente para lana y en un peine quitabolitas.
Lavar la lana no exige tanto esfuerzo como evitar el calor y la fricción. Agua fresca, manos delicadas y secado en plano: no hace falta más.
Solo si la etiqueta lo permite. Muchos jerséis de lana y de merino admiten la lavadora con el programa de lana o de lavado a mano, agua fría o tibia y un centrifugado suave. Si la etiqueta muestra una mano en la cubeta o una cubeta tachada, haz caso a la etiqueta.
La lana encoge sobre todo por el afieltrado: el agua caliente, la fricción y los cambios bruscos de temperatura hacen que las fibras se enreden y se traben entre sí. Un trato delicado y una temperatura tibia y constante lo evitan.
Menos de lo que imaginas. La lana repele los olores de forma natural, así que muchas veces basta con airear el jersey entre puesta y puesta. Lávalo cuando esté visiblemente sucio, tenga manchas o ya no huela a limpio.
A veces, y solo un poco. Dejarlo en remojo en agua tibia con acondicionador para el pelo y estirarlo con suavidad mientras se seca en plano puede devolverle algo de talla, pero la lana muy afieltrada rara vez recupera su forma original.