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Cómo lavar un jersey de lana sin que encoja

Cómo lavar un jersey de lana a mano o en lavadora sin que encoja ni se deforme: temperatura del agua, detergente, secado en plano, bolitas y cómo guardarlo.

Para lavar un jersey de lana sin que encoja, usa agua fría o tibia (como mucho unos 30 °C), un detergente específico para lana y la menor fricción posible: déjalo en remojo unos minutos, apriétalo con suavidad, acláralo en agua a la misma temperatura, retira el agua envolviéndolo en una toalla y sécalo en plano, lejos de cualquier fuente de calor. En la lavadora, usa solo el programa de lana o de lavado a mano con un centrifugado bajo, y únicamente si la etiqueta permite el lavado a máquina.

La lana es resistente y repele los olores de forma natural, de modo que un jersey bien cuidado puede acompañarte durante muchos años. La mayoría de los jerséis estropeados lo son por un único error: calor combinado con movimiento. Así es como se evita.

Lo primero: lee la etiqueta

La etiqueta es la instrucción más importante. Fíjate en estos símbolos:

Símbolo Qué significa para tu jersey
Cubeta con una mano Solo lavado a mano
Cubeta con 30 y dos barras Lavado a máquina en un programa muy delicado, máximo 30 °C
Cubeta tachada No lavar en casa; limpieza profesional
Cuadrado con línea horizontal Secar en plano
Cuadrado con círculo tachado No usar secadora

¿No tienes claro qué significa un símbolo? Consulta nuestra guía de símbolos de lavado.

Por qué encoge la lana (y cómo evitarlo)

Las fibras de lana tienen una superficie escamosa. Cuando el agua caliente, la fricción y la presión actúan sobre ellas, las escamas se enganchan unas con otras y las fibras quedan trabadas para siempre. Es lo que se llama afieltrado, y deja el jersey más pequeño, más grueso y más rígido.

Lo provocan tres cosas:

  1. El calor: agua caliente o una secadora caliente.
  2. La fricción: frotar, retorcer, un programa normal de lavadora.
  3. El choque térmico: pasar rápidamente del agua caliente a la fría.

Algunas lanas reciben un tratamiento para poder lavarse a máquina, pero incluso así conviene elegir un programa delicado. La lana sin tratar, el cachemir y la alpaca son las que más cuidado necesitan. Si quieres saber más sobre las distintas fibras de origen animal, echa un vistazo a la guía de tipos de tejidos.

Cómo lavar a mano un jersey de lana

Necesitas un barreño o un lavabo limpio, detergente para lana y una o dos toallas grandes.

  1. Dale la vuelta al jersey. Así proteges la cara exterior del roce.
  2. Llena el barreño con agua fría o tibia, agradable al tacto, no caliente. Añade la cantidad de detergente para lana que indique el envase y remueve para que se disuelva.
  3. Sumerge el jersey y presiónalo con suavidad bajo el agua. No lo frotes.
  4. Déjalo en remojo unos 10 minutos, o lo que indiquen las instrucciones del detergente.
  5. Apriétalo con suavidad varias veces para que el agua circule entre las fibras. De nuevo: nada de frotar ni retorcer.
  6. Vacía el agua y aclara con agua limpia a la misma temperatura hasta que no quede espuma. Algunos detergentes para lana están pensados para no aclararse; revisa el envase.
  7. Escurre presionando el jersey contra la pared del barreño. Nunca lo retuerzas.
  8. Enróllalo en una toalla. Extiende el jersey sobre una toalla seca, enrolla ambos juntos como si fuera un maki y presiona para que la toalla absorba el agua.
  9. Sécalo en plano. Colócalo sobre otra toalla seca o en un tendedero horizontal, dale su forma y tamaño originales y déjalo secar lejos de radiadores y de la luz directa del sol. Dale la vuelta una vez para que se seque antes.

Cómo lavar un jersey de lana en la lavadora

Solo si la etiqueta lo permite.

  1. Dale la vuelta y mételo en una bolsa de lavado de malla.
  2. Elige el programa de lana o de lavado a mano, que reduce la fricción al mínimo.
  3. Ajusta la temperatura a frío o a 30 °C como máximo.
  4. Usa un centrifugado bajo, o el más bajo que permita el programa de lana.
  5. Usa detergente para lana, sin suavizante salvo que el fabricante del detergente lo recomiende.
  6. No llenes demasiado el tambor; lava el punto solo o con unas pocas prendas parecidas.
  7. Sácalo en cuanto termine y sécalo en plano como se explica más arriba.

Detergente: qué usar

Usa Evita
Detergentes indicados para lana o prendas delicadas Detergentes en polvo convencionales con enzimas potentes, que pueden dañar las fibras proteicas
Fórmulas suaves de pH neutro Lejía de cualquier tipo
Dosis pequeñas Demasiado detergente, que cuesta aclarar

La lana y la seda son fibras proteicas; por eso las enzimas diseñadas para eliminar manchas de origen proteico pueden debilitarlas con el tiempo.

Cada cuánto lavarlo

La lana necesita lavarse con menos frecuencia que el algodón. Entre puesta y puesta:

  • Airéalo en una percha junto a una ventana abierta durante unas horas y luego dóblalo y guárdalo.
  • Cepíllalo con un cepillo suave para ropa para quitar el polvo y las pelusas.
  • Limpia las manchas pequeñas en el momento con un poco de detergente para lana y agua fresca.

Un ritmo razonable es lavarlo cuando esté visiblemente sucio, tenga manchas o ya no huela a limpio, y antes de guardarlo para el verano.

Bolitas: por qué salen y qué hacer

Las bolitas son pequeños nudos de fibras enredadas que se forman donde el tejido roza: bajo los brazos, en los costados, en los puños. Son normales, sobre todo en lanas suaves de hilado flojo y en el cachemir, y suelen disminuir pasados los primeros meses, a medida que las fibras sueltas van saliendo.

  • Quítalas con un peine para cachemir, un quitapelusas eléctrico o recortándolas con cuidado con unas tijeras pequeñas.
  • Trabaja sobre una superficie plana, con suavidad y siempre en la misma dirección.
  • No las arranques con los dedos: así salen todavía más fibras.

Cómo guardar los jerséis de lana

  • Dóblalos, nunca los cuelgues, para que no se deformen los hombros.
  • Guárdalos limpios: las larvas de polilla se alimentan de queratina y les atraen los restos de comida y de sudor.
  • Usa fundas transpirables, como bolsas o cajas de algodón, y no plástico cerrado durante largos periodos.
  • Añade cedro o lavanda como repelente y revisa la lana guardada con regularidad.
  • Déjales espacio para que el punto no quede aplastado.

La rutina de cuidado, de un vistazo

  • Lee primero la etiqueta
  • Airea y cepilla entre puestas
  • Lava en frío o en tibio con detergente para lana
  • Nada de frotar, retorcer ni cambiar de temperatura
  • Enrolla en una toalla y seca en plano lejos del calor
  • Quita las bolitas con un peine o un quitapelusas
  • Dobla y guarda limpio, con protección antipolillas

Errores frecuentes

Usar un programa normal. La agitación y el centrifugado de un programa estándar son la principal causa de afieltrado en la lana lavada a máquina.

Agua caliente «por higiene». La lana no necesita agua caliente para quedar limpia, y el calor es precisamente lo que la encoge.

Retorcer. Deforma las fibras mojadas. Mejor presiona y enrolla en una toalla.

Secar sobre el radiador o al sol. El calor directo puede encoger, endurecer o amarillear la lana.

Colgar el punto mojado. El peso del agua alarga el jersey y deforma los hombros.

Por qué compensa cuidarlo bien

Un jersey de lana tratado con delicadeza puede quedarse en tu armario muchas temporadas, lo que reduce su coste real. Si dudas entre un jersey de acrílico más barato y uno de lana, la calculadora de coste por uso te permite compararlos, incluido el pequeño gasto anual en detergente para lana y en un peine quitabolitas.

Lavar la lana no exige tanto esfuerzo como evitar el calor y la fricción. Agua fresca, manos delicadas y secado en plano: no hace falta más.

Preguntas frecuentes

¿Puedo lavar un jersey de lana en la lavadora?

Solo si la etiqueta lo permite. Muchos jerséis de lana y de merino admiten la lavadora con el programa de lana o de lavado a mano, agua fría o tibia y un centrifugado suave. Si la etiqueta muestra una mano en la cubeta o una cubeta tachada, haz caso a la etiqueta.

¿Por qué encogen los jerséis de lana?

La lana encoge sobre todo por el afieltrado: el agua caliente, la fricción y los cambios bruscos de temperatura hacen que las fibras se enreden y se traben entre sí. Un trato delicado y una temperatura tibia y constante lo evitan.

¿Cada cuánto hay que lavar un jersey de lana?

Menos de lo que imaginas. La lana repele los olores de forma natural, así que muchas veces basta con airear el jersey entre puesta y puesta. Lávalo cuando esté visiblemente sucio, tenga manchas o ya no huela a limpio.

¿Se puede recuperar un jersey de lana encogido?

A veces, y solo un poco. Dejarlo en remojo en agua tibia con acondicionador para el pelo y estirarlo con suavidad mientras se seca en plano puede devolverle algo de talla, pero la lana muy afieltrada rara vez recupera su forma original.